La cala Llobeta está situada en la urbanización de Calafat, justo al lado del puerto náutico de la urbanización. Se encuentra a 8 kilómetros de la localidad de Ametlla de Mar y se trata de una cala en Benissa considerada como la más salvaje de la zona.

La cala Llobeta está catalogada también como una de las más tranquilas y naturales de la zona. Esta playa cerrada y pequeña está rodeada de pinos, que ayudan a que el entorno sea natural y que aportan un aroma único a la playa, donde se mezcla el característico olor a mar con el aroma de los pinos de alrededor.

Una cala ideal para unas vacaciones en la Costa Blanca

La cala Llobeta es perfecta para realizar actividades acuáticas como kayak, snorkel, surf o vela. También es una zona ideal para practicar deportes subacuáticos, como el submarinismo o el buceo, ya que hay mucha fauna y flora marina y el agua es cristalina, por lo que los amantes de este tipo de actividades pueden disfrutar mucho en esta cala.

Es de arena fina y rocas de cantos rodados, por lo que si se tiene cuidado con los más pequeños, es una playa ideal para toda la familia. Por si la belleza de este rincón fuera poco, cabe destacar que cuenta con parking y que hay un restaurante donde puedes comer, cenar o tomar cualquier aperitivo mientras disfrutas de las maravillosas vistas. A la playa se accede por una rampa discreta y poco conocida, por lo que es una cala perfecta si buscas poca afluencia de bañistas y tranquilidad. 

Otras calas preciosas de la zona que vale la pena visitar si pasas las vacaciones en la Costa Blanca son Cementiri, Arandes, la cala Baladrar, la Bahía de les Bassetes, la cala Pinets, la playa de l’Advocat y una cala en Benissa que no te puedes perder: Fustera.