La Costa Blanca alicantina es uno de los centros turísticos más importantes de España, pero también atrae un tipo de turismo muy diferente que te sorprenderá. El birdwatching en Calpe congrega a muchos aficionados y expertos en el avistamiento de aves. Calpe es un destino con una rica biodiversidad: el Peñón de Ifach, el Morro de Toix o la Sierra de Oltà… Lugares perfectos para los amantes de la ornitología que podrán observar aves como flamencos, cigüeñas, cormoranes o gaviotas.

Una actividad muy completa

El birdwatching abarca diversas actividades complementarias que la convierten en una actividad perfecta para disfrutar de la naturaleza, concienciarnos con ella y hacer ejercicio. Calpe posee varias rutas para realizar esta actividad. Recorrer los imponentes acantilados del Peñón de Ifach, contemplar sus vistas al mar, conocer su flora y, sobre todo, su fauna aviar, es un auténtico privilegio. Además, es una actividad muy recomendable para realizarla en familia. Los más pequeños aprenderán sobre la fauna y comenzarán a valorar el cuidado y respeto del medioambiente.

Un paraíso aviar

Calpe es un enclave privilegiado para realizar birdwatching. Su situación lo hace ruta de paso de las aves que emigran entre Europa y África. Pero también, gracias a sus espacios naturales, en lugar de nidificación o hibernación.

Para realizar birdwatching deben seguirse una serie de normas. Proteger el hábitat de las aves es la regla principal. Respetar la fauna es otra de ellas. El objetivo del birdwatching es avistar aves, pero nunca invadir su territorio ni acercarse a ellas. Cuidar la zona por la que pasas y dejarla como la has encontrado es fundamental para mantener el equilibrio del ecosistema. Con estas normas de comportamiento claras y unos buenos prismáticos y cámara de fotos, la experiencia será inolvidable y seguro que repetirás. El birdwatching en Calpe es una afición que cada vez cuanta con más adeptos.